

México.- México enfrenta una creciente crisis en materia de pensiones, impulsada por el envejecimiento de la población y los compromisos financieros del Estado, advirtió Fausto Hernández Trillo, investigador del CIDE. Actualmente, el gasto en pensiones y jubilaciones supera 1.6 billones de pesos, equivalente al 18% del presupuesto federal, y ha crecido 6.8% anual. Instituciones como el IMSS, ISSSTE, Pemex y CFE enfrentan pasivos elevados con pensiones generosas y mal financiadas, lo que presiona las finanzas públicas.
El especialista señala que quienes comenzaron a trabajar antes de 1997, bajo la Ley 73, se están retirando, y se calcula que entre 2032 y 2034 se alcanzará el pico de presión sobre las finanzas, tras lo cual la carga disminuirá gradualmente, aunque el problema no desaparecerá. Analistas de Banamex coinciden en que este gasto es uno de los componentes más comprometidos del presupuesto, incluso por encima del costo financiero de la deuda, y se suma el impacto de las pensiones no contributivas, como las transferencias para adultos mayores.
El panorama plantea un reto urgente para las finanzas públicas: asegurar la sostenibilidad de las pensiones sin comprometer otros servicios esenciales del país.
