

Agencias
Chihuahua / Sinaloa – La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa confirmó que la desaparición de diez mineros en Concordia, Sinaloa, podría estar relacionada con un posible cobro de extorsión por parte de grupos del crimen organizado.
El fiscal general del Estado, César Jáuregui Moreno, señaló que esta es una de las principales líneas de investigación en el caso de los trabajadores que laboraban para una empresa minera en la región. “Es muy probable que sea una cuestión de extorsión de grupos del crimen organizado contra la minera”, declaró ante medios durante la Mesa de Seguridad.
El funcionario indicó que la FGE mantiene una estrecha colaboración con las autoridades de Sinaloa, intercambiando información constantemente, con el objetivo de localizar a los mineros desaparecidos. Hasta ahora, solo uno de los diez trabajadores es originario de Chihuahua: Saúl Alberto Ochoa Pérez.
Sobre el hallazgo reciente de tres cuerpos en una comunidad de Sinaloa, que podrían corresponder a algunos de los mineros, Jáuregui Moreno señaló que se espera el resultado oficial de las pruebas forenses para confirmar su identidad.
El secuestro de los trabajadores ocurrió el 23 de enero en el poblado de Concordia, cuando un grupo armado presuntamente los privó de su libertad. Desde el momento del reporte, la Fiscalía de Distrito Zona Sur ha trabajado en coordinación con la autoridad sinaloense para dar seguimiento al caso.
“Vamos a hacer todo lo necesario para dejar en claro cuál es la situación de la gente de Chihuahua que trabajaba allá en la mina”, afirmó Jáuregui Moreno, reiterando el compromiso de las autoridades con la investigación y con las familias de las víctimas.
