

Efraín Hernández
El Buen Tono
Amatlán.- Al grito de: “Queremos agua, queremos soluciones”, habitantes de La Patrona irrumpieron en el Palacio Municipal para responsabilizar a la alcaldesa morenista, Concepción Guillermina Méndez López, de la suspensión del servicio de agua potable.
Acusaron que se trata de un problema que se prolongó por varios días y que mantiene a familias sin el suministro de un recurso indispensable para la vida diaria.
La movilización dejó al descubierto el enojo de la comunidad frente a la flojera del ayuntamiento, luego de que los vecinos denunciaron que ni siquiera tienen líquido para realizar tareas básicas de higiene.
Añadieron tampoco cuentan con respaldo mediante el envío de pipas, lo que los obliga a enfrentar la escasez por su cuenta y con sus recursos económicos.
La manifestación se llevó a cabo ayer por la mañana, cuando los inconformes arribaron con cartulinas y consignas al Palacio, pero se encontraron con las puertas cerradas y con la edil ausente, situación que aumentó la tensión entre los asistentes.
Ante el reclamo, fue el secretario del ayuntamiento quien salió para dialogar con los inconformes, y solicitó el ingreso de una comitiva, mientras el resto de los ciudadanos permaneció en el exterior sin obtener una respuesta
De acuerdo con los testimonios de los afectados, La Patrona, Los Ángeles, El Otate y La Toma, registran el mismo problema, lo que generó un gasto constante en la compra de garrafones para cubrir necesidades elementales.
“El costo lo cubrimos nosotros ante la falta de soluciones, por eso es que decidimos protestar”, expresaron.
Los pobladores también manifestaron que el conflicto se originó por la negativa de la alcaldesa, emanada de Morena, para pagar la renta del predio donde se localiza el manantial.
“Se trató de una determinación administrativa que hoy se refleja en un desabasto general”, acusaron.
