

Agencias
México.- El Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México anunció el lanzamiento de una campaña de apoyo a Cuba que incluye la donación de un mes de sueldo de sus legisladores y la instalación de centros de acopio para reunir medicamentos, alimentos y artículos de primera necesidad.
El anuncio fue realizado desde el Palacio Legislativo de Donceles, donde los diputados señalaron que los recursos serán destinados a la compra y envío de suministros ante las afectaciones económicas que enfrenta la isla.
El presidente de Morena en la capital, Héctor Díaz-Polanco, calificó como un “abuso” las sanciones económicas impuestas a Cuba y sostuvo que la campaña responde a principios de solidaridad internacional. Por su parte, la coordinadora de la bancada, Xóchitl Bravo Espinosa, informó que la logística será descentralizada para facilitar la participación ciudadana y que los recursos se concentrarán en la sede estatal del partido.
Asimismo, la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, respaldó la iniciativa mediante un mensaje en redes sociales, en el que convocó a sumarse a la campaña nacional de acopio.
Surgen críticas por prioridades nacionales
Tras el anuncio, usuarios en redes sociales y voces de la oposición cuestionaron que los legisladores destinen recursos y esfuerzos a apoyo internacional mientras en México persisten problemáticas como el desabasto de medicamentos en hospitales públicos, carencias en comunidades rurales, afectaciones por desastres naturales y altos índices de violencia en distintas entidades.
Entre los señalamientos se menciona que estados como Guerrero, Chiapas y zonas del propio Valle de México enfrentan rezagos en servicios básicos, infraestructura y atención médica. Críticos argumentan que, antes de impulsar campañas hacia el extranjero, deberían fortalecerse programas de apoyo en regiones con altos niveles de pobreza y marginación dentro del país.
Hasta el momento, Morena no ha respondido directamente a los cuestionamientos sobre la priorización de recursos; sin embargo, sus legisladores han insistido en que la campaña es voluntaria, financiada con parte de sus salarios y abierta a la participación ciudadana bajo un enfoque de solidaridad internacional.
