

Caroline Ríos
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Tal como lo había advertido el periodista Rubén Darío de Cancún, comenzaron las restricciones contra periodistas en Córdoba, incluso hacia aquellos afines al morenista Manuel Alonso Cerezo. Durante las bodas colectivas celebradas en el parque 21 de Mayo, varios reporteros fueron retirados del evento a pesar de que era público. Daniel Rodríguez Salazar, director de Comunicación Social del municipio, llegó acompañado de policías para impedir su cobertura, dejando en claro que Alonso Cerezo aborrece a la prensa.
La supuesta delegada de la Comisión Estatal para la Atención a Periodistas (CEAPP), Martha Angélica Martínez Cuicahua, quien ha sido hasta ahora una defensora de Manuel Alonso y su administración, fue ignorada por el funcionario municipal y los elementos de seguridad, impidiéndole realizar su trabajo. ¿Será el karma?
El presidente municipal mantiene a sus “paladines mediáticos” como simples pasquines de paleros: útiles mientras le son favorables, pero desechables cuando incomodan. Comunicación Social demostró que los periodistas son para este gobierno meras mascotas del erario: les cortan el hueso y, cuando protestan, los barren sin miramientos.
Estos hechos confirman que la cercanía de Alonso Cerezo con ciertos medios nunca fue genuina. Los periodistas que alguna vez fueron considerados aliados fueron traicionados y relegados, demostrando que su política hacia la prensa se basa en el control y la sumisión, no en la transparencia ni en la información.
