

De la redacción
El Buen Tono
En los últimos meses, el término “therian” ha cobrado mayor visibilidad en redes sociales, especialmente entre adolescentes. En plataformas digitales circulan videos donde jóvenes explican que se identifican con animales no humanos, lo que ha generado curiosidad, cuestionamientos y un intenso debate en línea.
¿Qué son los “therian”?
Las personas que se identifican como “therian” afirman sentir una conexión profunda, a nivel psicológico o espiritual, con un animal no humano, es decir, con una especie distinta al ser humano. Esta identidad no implica una transformación física, sino una percepción interna sobre quiénes son o cómo se sienten.
El fenómeno se ha hecho más visible gracias a contenidos compartidos en aplicaciones de video y foros digitales, donde quienes forman parte de esta comunidad explican sus experiencias y comparten aspectos de su identidad.
Origen del término
La palabra “therian” proviene de “therianthropy”, término con raíces en el griego:
• Thērion, que significa “bestia” o “animal salvaje”
• Anthropos, que significa “humano”
De manera literal, puede traducirse como “humano-animal”.
Aunque la idea de vínculos entre humanos y animales aparece en mitologías antiguas y diversas tradiciones culturales alrededor del mundo, la identidad “therian” como comunidad contemporánea surgió en la década de los noventa en foros de internet, principalmente en Estados Unidos.
Therian y “furros”: no es lo mismo
Con frecuencia se confunde a los “therian” con los llamados “furros” o integrantes del “furry fandom”, pero se trata de fenómenos distintos.
El “furry fandom” es una subcultura enfocada en personajes animales antropomórficos, es decir, animales con características humanas, comúnmente presentes en ilustraciones, cómics, animación y convenciones temáticas. En este caso, se trata de una afición o expresión artística y social, mientras que los “therian” describen su experiencia como una identidad personal.
El crecimiento del término en redes sociales ha abierto una conversación más amplia sobre identidad, pertenencia y las nuevas formas en que los jóvenes construyen y expresan quiénes son en la era digital.
