

Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- Trabajadores de la Jurisdicción Sanitaria VII acusaron abuso de autoridad y condiciones insalubres tras ser reubicados en un espacio de apenas 18 metros cuadrados, mientras una coordinadora regional ocupará un área privilegiada, pese a tener oficinas asignadas en un hospital de reciente inauguración.
De acuerdo con trabajadores del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), Sección 26, lo que debía ser una transición hacia un sistema de salud más humano y federalizado, promocionado por el gobierno federal como el gran legado en la materia, se enfrentan a una realidad de tensiones laborales y denuncias por autoritarismo en el interior de sus propias estructuras.
Explicaron que, personal médico, paramédico y administrativo fue notificado de manera verbal sobre su inmediato desplazamiento, obligándolos a salir de un área de trabajo funcional de 90 metros cuadrados para ser hacinados en un espacio de apenas 18 metros cuadrados, que carece de ventilación y presenta problemas de humedad, sin embargo el desplazamiento se dió para ceder el inmueble grande a la Coordinación Regional de IMSS-Bienestar.
Los inconformes señalaron que, la instrucción fue girada el pasado 12 de febrero por el jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII, Mauro Irineo Vásquez Flores, quien habría actuado bajo órdenes directas de la doctora María del Carmen Romero Trejo, coordinadora Regional de IMSS-Bienestar, cuando esta última ya cuenta que con oficinas asignadas en las instalaciones del Hospital de Salud Mental de Orizaba “Dr. Víctor M. Concha Vásquez.
“No entendemos la lógica, a menos que sea una clara muestra de capricho y prepotencia. Ella ya tiene oficinas en el hospital nuevo, de lujo seguramente, pero aun así quieren quitarle el espacio a quienes operamos el día a día de la jurisdicción”, expresaron los denunciantes.
Los trabajadores señalaron que esas acciones violan flagrantemente las Condiciones Generales de Trabajo (CGT). En particular, citaron el Artículo 132, fracción VIII, que obliga a las autoridades a proporcionar un trato digno y respetuoso a sus subordinados. Asimismo, la reubicación en un espacio insalubre e insuficiente contraviene el Artículo 130, fracción IV, relativo a la obligación de mantener las instalaciones en condiciones higiénicas y funcionales.
“Nos sacaron de un área amplia para meternos en un espacio insalubre de 18 metros, sin ventilación, lleno de humedad. No sólo es incómodo, es insalubre. Esto no responde a una necesidad real de servicio, es un capricho para que la doctora Romero y su equipo se adueñen de lo que no les pertenece”, denunciaron.
Los trabajadores del SNTSA, Sección 26, hicieron un llamado urgente a las autoridades estatales y federales de salud, así como al área jurídica del propio IMSS-Bienestar, para que intervengan de inmediato, solicitando la restitución de sus espacios laborales, el cese al hostigamiento y que se investigue a fondo lo que consideran un abuso de poder.
