JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

De la redacción
El Buen Tono

Irán anunció que busca un acuerdo nuclear que otorgue beneficios económicos tanto a su país como a Estados Unidos, justo antes de la segunda ronda de negociaciones bilaterales en Ginebra. El objetivo de estas conversaciones es evitar una escalada militar y reencauzar un conflicto que se prolonga desde hace décadas por el programa nuclear iraní.

Hamid Ghanbari, subdirector de diplomacia económica iraní, señaló que para que un pacto sea sostenible, Estados Unidos también debe recibir beneficios en sectores de alto retorno económico como petróleo, gas, inversiones mineras y compra de aviones. Según Teherán, el acuerdo de 2015 no proporcionó suficientes ventajas económicas para Washington, lo que facilitó su ruptura cuando Donald Trump retiró al país del pacto en 2018 y restableció sanciones severas.

A diferencia de las negociaciones multilaterales previas, este proceso es bilateral con mediación de Omán. Una delegación estadounidense integrada por Steve Witkoff y Jared Kushner se reunirá con funcionarios iraníes en Ginebra. Mientras tanto, Estados Unidos despliega un segundo portaaviones en la región ante la posibilidad de que el diálogo fracase.

El viceministro de Exteriores iraní, Majid Takht-Ravanchi, indicó que Irán está dispuesto a ceder en aspectos técnicos del programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones, pero mantendrá la línea roja del enriquecimiento cero de uranio. Como gesto de flexibilidad, podría diluir parte de su uranio altamente enriquecido, aunque Washington considera que cualquier enriquecimiento dentro del territorio iraní implica riesgos de proliferación.

El contexto de estas negociaciones combina incentivos económicos, presión militar y sanciones energéticas. Estados Unidos busca reducir las exportaciones petroleras iraníes a China, lo que afectaría los ingresos clave de Teherán. El éxito o fracaso de la ronda en Ginebra tendrá un impacto directo en la estabilidad regional y en el mercado energético global.

Irán insiste en que cualquier avance dependerá del levantamiento verificable de sanciones, mientras que Washington exige garantías estrictas sobre el programa nuclear iraní.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD