

Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba.- El Gobierno de México presume la plataforma “¿Dónde me vacuno?” con más de 21 mil centros de inmunización contra sarampión, pero en Córdoba la realidad es distinta: vacunas que no llegan para adultos, horarios limitados y filtros sanitarios inexistentes.
El mapa interactivo, presentado por la Secretaría de Salud, promete actualización permanente, pero la brecha entre lo que muestra y lo que ocurre en los consultorios se mide en quejas, permisos laborales perdidos e incertidumbre.
De acuerdo la plataforma, sólo en esta zona suman más de 15 puestos de vacunación entre Unidades de Medicina Familiar (UMF), Hospital General y sedes comunitarias como FREDEPO, colonia Carriles o El Palenque Palotal. Sin embargo, el contraste entre el papel y lo que ocurre en las clínicas ha generado una ola de quejas entre los ciudadanos.
Desde temprana hora, decenas de personas han acudido a las unidades del IMSS con la esperanza de recibir la dosis doble viral, indicada para adolescentes y adultos, sólo para llevarse la misma respuesta: “No hay para adultos, sólo primera etapa y niños”.
Algunos más relataron que el personal de enfermería les negó la vacuna argumentando que el biológico es “exclusivo para menores de edad”, mientras otros fueron rechazados por haber superado los 49 años, pese a que la campaña oficial no establece ese tope etario.
Pero la falta de dosis no es el único problema. Usuarios denunciaron que en la entrada de las clínicas los guardias de seguridad se rotan constantemente y ninguno exige el uso de cubrebocas, lo que genera aglomeraciones donde adultos y niños ingresan sin la mínima protección. “Unos con cubrebocas y otros sin; no ponen orden”, expresó una mujer que pidió omitir su nombre.
A esto se suma la escasez de dosis diarias. Los asistentes describen que únicamente se aplican pocas vacunas por jornada, lo que obliga a los interesados a llegar antes del amanecer para alcanzar ficha. Quienes no lo logran deben regresar otro día, un lujo que muchos no pueden darse. “Uno no puede estar pidiendo permisos en el trabajo a cada rato”, reclamó una trabajadora.
