

De la redacción
El Buen Tono
La escudería estadounidense Cadillac disputará esta semana el último test de la pretemporada 2026 de la Fórmula 1 antes de viajar a Australia para afrontar la primera carrera de su historia en el campeonato. El proyecto, que representa una nueva apuesta de Estados Unidos en la máxima categoría, ha superado sus primeras pruebas sin contratiempos graves y con señales alentadoras.
Bajo la dirección de Graeme Lowdon, el equipo confía en la experiencia de Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas para encarar su temporada inaugural. Aunque el entusiasmo es evidente dentro de la estructura, el jefe del equipo ha evitado generar expectativas desmedidas y ha preferido enfocarse en el progreso técnico alcanzado hasta ahora.
Durante las jornadas de ensayo en el Circuito Internacional de Baréin, el monoplaza completó kilómetros clave sin presentar fallos estructurales importantes. Si bien hubo algunos inconvenientes menores que detuvieron momentáneamente la actividad en pista jueves y viernes, estos fueron resueltos sin mayores consecuencias, lo que refuerza la percepción de un trabajo sólido en la fase inicial.
Lowdon subrayó que el verdadero objetivo del primer test no era buscar tiempos rápidos, sino entender el comportamiento del chasis y garantizar consistencia. En una categoría donde los autos nuevos suelen enfrentar problemas de confiabilidad en sus primeras salidas, el hecho de que Cadillac no haya mostrado fallas críticas representa un paso fundamental.
El directivo destacó que no se han detectado problemas graves de manejo ni errores estructurales en la arquitectura del vehículo, lo que brinda una base técnica estable para continuar el desarrollo. En su visión, contar con una plataforma confiable es el mejor escenario posible para una escudería debutante.
Cadillac ahora se prepara para el desafío de acortar distancias con la zona media de la parrilla, consciente de que el crecimiento en la Fórmula 1 exige tiempo, método y constancia. Con una organización construida en menos de una década, el equipo estadounidense encara su estreno en Australia con prudencia, pero con la convicción de que el proyecto avanza en la dirección correcta.
