

AGENCIA
Bogotá.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, estaría realizando concesiones excesivas frente a su homólogo estadunidense, Donald Trump, lo que podría derivar en un alto costo político interno y en un aumento del intervencionismo de Estados Unidos en asuntos mexicanos, advirtió el internacionalista Octavio González Segovia.
En entrevista con la revista Proceso, el posdoctor en relaciones internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México sostuvo que las decisiones recientes del gobierno mexicano están llevando al país a permitir “de manera oficial y abierta” la actuación de agentes armados de corporaciones como la CIA, el FBI y la DEA en operaciones contra el crimen organizado dentro del territorio nacional.
A juicio del especialista, estas acciones no garantizan mayor seguridad, sino que profundizan la injerencia extranjera. Señaló además que Sheinbaum ha cedido ante presiones de Trump en otros frentes sensibles, como la suspensión de envíos de petróleo a Cuba y el acuerdo para entregar a agricultores del sur de Texas 431 millones de metros cúbicos de agua entre 2026 y 2030, pese a la sequía que afecta al noreste mexicano.
González Segovia explicó que este tipo de concesiones han contribuido a apaciguar al mandatario estadunidense, quien incluso calificó recientemente a Sheinbaum como una líder “maravillosa y altamente inteligente”. Sin embargo, advirtió que, a mediano y largo plazo, estas decisiones podrían resultar muy costosas para México y para la propia presidenta.
El académico alertó que lo que antes parecía una línea roja, como ataques militares quirúrgicos contra objetivos del narcotráfico en México, podría dejar de serlo. Consideró que Trump se encuentra envalentonado y que no existen contrapesos reales, ni en Estados Unidos ni en el escenario internacional, capaces de frenarlo.
De acuerdo con el investigador, México enfrenta este escenario en un momento de debilidad institucional, con carencias de liderazgos sólidos en la Cancillería y bajo presión por la renegociación del T-MEC.
Como ejemplo de la creciente intervención, González Segovia citó la detención del ciudadano canadiense Ryan Wedding, ocurrida el 22 de enero en México. Mientras el gobierno mexicano sostiene que el exatleta olímpico se entregó en la Embajada de Estados Unidos, el director del FBI, Kash Patel, afirmó que fue capturado en territorio mexicano durante una operación de alto riesgo, versión que refuerza la hipótesis de una actuación directa de agentes estadunidenses.
Para el especialista, la narrativa oficial busca encubrir la presencia operativa de corporaciones extranjeras en el país, lo que consideró una práctica violatoria de la Constitución y contraria al discurso nacionalista que históricamente ha sostenido Morena.
El análisis también incluye la entrega de decenas de delincuentes a Estados Unidos sin procesos formales de extradición. En enero pasado fueron trasladados 37 capos del narcotráfico y en el año previo otros 55, sumando 92 criminales enviados a ese país. Entre ellos se encuentran Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara; Servando Gómez Martínez, La Tuta, exlíder de Los Caballeros Templarios, y Abigael González Valencia, El Cuini, operador del Cártel Jalisco Nueva Generación.
González Segovia, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, advirtió que permitir abiertamente operaciones armadas de Estados Unidos en México tendría un impacto político severo para Sheinbaum, no sólo ante la sociedad, sino también dentro de Morena, donde existen sectores doctrinarios y nacionalistas que podrían oponerse frontalmente.
Consideró más probable que el gobierno mexicano continúe tolerando operaciones encubiertas y de bajo perfil, antes que autorizar el ingreso de grandes contingentes militares estadunidenses, debido al peso histórico y simbólico que ello representa para la memoria colectiva del país.
No obstante, subrayó que un escenario de intervención directa podría provocar reacciones no sólo en Morena, sino también en sectores nacionalistas del Ejército y la Marina, históricamente vinculados a la defensa de la soberanía nacional.
Finalmente, el académico enmarcó la relación bilateral dentro de un contexto global de creciente inestabilidad y debilitamiento del orden internacional, donde las reglas tradicionales y el respeto al derecho internacional se han erosionado. En ese escenario, concluyó, México se encuentra en una posición vulnerable frente a una potencia que ha dejado atrás los discursos de cooperación para privilegiar el uso de la fuerza como principal herramienta de política exterior.
