

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Lejos de reactivar la vida cultural en el centro de la ciudad, el Ayuntamiento que encabeza Hugo Chahin Kuri parece haber heredado una política de opacidad que mantiene a la ciudadanía en la ignorancia sobre la cartelera artística. Desde finales del año pasado, durante la gestión de Juan Manuel Diez Francos, se instauró la controversial medida de prohibir la colocación de publicidad sobre los eventos a desarrollarse en el Teatro Ignacio de la Llave. A meses de distancia y con un nuevo gobierno municipal, la restricción no solo se mantiene, sino que consolida una estrategia que ciudadanos calificaron como un “apagón cultural”.
Lejos de ser una medida administrativa menor, la eliminación de los carteles en la fachada de este histórico recinto representa un retroceso en el derecho al acceso a la cultura. Al suprimir estos anuncios físicos —tradicionalmente el principal vínculo visual entre el teatro y el transeúnte—, el Ayuntamiento limitó la posibilidad de que los ciudadanos comunes, aquellos que no navegan en redes sociales o no consumen medios digitales, se enteren de las obras, conciertos o presentaciones que se realizan en el corazón de Orizaba.
Ciudadanos y asistentes habituales al recinto manifestaron su frustración ante esta medida, pues dijeron que antes, con solo pasar por el teatro, podían ver la cartelera y darse una idea de lo que había. Sin embargo, ahora no: deben estar preguntando en taquilla, si es que hay algún personal atendiendo, para saber si habrá algo.
La continuidad de esta medida bajo la administración de Hugo Chahin Kuri es un síntoma alarmante de la poca prioridad que la cultura tiene en la agenda del gobierno municipal. Mientras en otras ciudades se buscan estrategias para llenar los recintos y acercar las expresiones artísticas a la gente, en Orizaba se ponen candados a la información.
