

De la redacción
El Buen Tono
Este domingo 15 de febrero de 2026 se dio a conocer la sentencia de 50 años de prisión contra Alberto “N” por el delito de privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro exprés agravado, cometido en la autopista Puebla-Orizaba.
De acuerdo con las investigaciones, en junio de 2023 el ahora sentenciado robó un tractocamión que transportaba 28 mil 80 litros de leche y privó de la libertad con violencia a sus dos ocupantes, cuando la unidad se encontraba estacionada en una pensión ubicada a la altura del kilómetro 135+000 de dicha vía.
El vehículo, acoplado a una caja seca y propiedad de una empresa de transportes, fue posteriormente localizado. Elementos de la Guardia Nacional lograron la detención de Alberto “N”.
La Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR) en Puebla, presentó las pruebas correspondientes ante el juez. Tras el proceso, el Ministerio Público de la Federación obtuvo sentencia condenatoria de 50 años de prisión, así como el pago de una multa por 829 mil 920 pesos.
Cateo en Quecholac deja dos detenidos
En un hecho distinto, el pasado 13 de febrero la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) ejecutó un cateo en un inmueble ubicado sobre la carretera Tecamachalco–Cañada Morelos, en la colonia El Salado, localidad de San José Tuzuapan, municipio de Quecholac.
En el operativo participaron agentes investigadores en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Policía Estatal. Durante la intervención fueron asegurados 48 envoltorios con sustancia granulada con características similares al cristal, 17 envoltorios con hierba similar a la marihuana y una báscula digital tipo gramera.
Como resultado fueron detenidos Karolina “N” y Benjamín “N”, quienes quedaron a disposición del Agente del Ministerio Público para determinar su situación jurídica. El inmueble fue asegurado como parte de las investigaciones.
Las indagatorias señalan que el domicilio operaba con fachada de tienda tipo “cachimba” y presuntamente funcionaba como punto de distribución de estupefacientes las 24 horas, vinculado a una red dedicada al narcomenudeo en la región.
