

EL BUEN TONO
Roma.- En una ceremonia cargada de simbolismo y tradición, el Papa León XIV presidió este miércoles su primera procesión penitencial de Miércoles de Ceniza desde el inicio de su pontificado, dando apertura oficial al tiempo litúrgico de la Cuaresma en la Iglesia católica.
La caminata solemne comenzó en la histórica Sant’Anselmo all’Aventino, templo benedictino ubicado en la colina del Aventino, y avanzó hasta la Basílica de Santa Sabina, una de las iglesias más antiguas y representativas de Roma, construida en el siglo V y considerada un referente del cristianismo primitivo.
Acompañado por cardenales, obispos, religiosos y fieles provenientes de distintas partes del mundo, el Pontífice recorrió en oración el trayecto tradicional que simboliza el camino de conversión, penitencia y renovación espiritual que caracteriza este periodo previo a la Pascua.
Durante la misa posterior, se llevó a cabo la imposición de ceniza, rito que recuerda a los creyentes la fragilidad humana y el llamado a la reflexión interior, expresado en la frase bíblica: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que polvo eres y al polvo volverás”.
El Miércoles de Ceniza marca el inicio de 40 días de preparación espiritual para la Semana Santa, tiempo en el que los fieles son invitados a practicar el ayuno, la oración y la caridad. En Roma, esta celebración adquiere un carácter particularmente solemne al ser presidida por el Papa y realizarse en templos con más de mil 500 años de historia.
Con esta ceremonia, el Papa León XIV inaugura formalmente su primera Cuaresma como líder de la Iglesia católica, enviando un mensaje de recogimiento, esperanza y renovación espiritual a millones de creyentes alrededor del mundo.
