

De la redacción
El Buen Tono
La administración del presidente Donald Trump lanzó este miércoles un mensaje directo al gobierno cubano, al señalar que debe realizar “cambios drásticos muy pronto” ante la grave crisis económica que enfrenta la isla.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, la secretaria Karoline Leavitt afirmó que se trata de “un régimen en decadencia” y sostuvo que el país “se está derrumbando”, por lo que consideró que lo mejor para Cuba es emprender transformaciones profundas en el corto plazo.
Leavitt recordó las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, y del propio presidente Donald Trump, al reiterar que Estados Unidos busca “democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro propio hemisferio”. No obstante, evitó detallar medidas específicas que Washington pudiera implementar para presionar a La Habana.
La situación en Cuba es considerada una de las más delicadas de los últimos 67 años, particularmente tras la orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 29 de enero. Con esta disposición, el mandatario estadounidense estableció un mecanismo de aranceles adicionales a importaciones provenientes de países que suministren petróleo crudo o productos refinados a la isla, con el objetivo de restringir el flujo energético.
La medida cobra mayor relevancia luego de que Cuba dejara de contar con el respaldo del petróleo venezolano tras la detención de Nicolás Maduro en enero. El endurecimiento de las restricciones ha generado un escenario humanitario complejo, con advertencias sobre un posible colapso del sistema.
En este contexto, el sitio Axios informó, citando tres fuentes oficiales anónimas, que Marco Rubio sostiene conversaciones en secreto con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, al margen de los canales oficiales del gobierno cubano. El presunto objetivo sería explorar una transición política inspirada en el llamado “modelo Delcy Rodríguez” aplicado en Venezuela.
