

*Infraestructura de Córdoba que cruza Fortín desperdicia miles de litros desde hace tres años; la responsabilidad alcanza a exautoridades y a los actuales gobiernos municipal y edilicio.
De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Desde 2023, una mega fuga en la línea de conducción ubicada a la altura del Rancho Jonotal, dentro del área protegida de la antigua vía del tren, permanece activa por una cadena de negligencias políticas y técnicas. El problema es señalado como parte de la herencia maldita del exalcalde Juan Martínez Flores; sin embargo, también salpica al actual gobierno morenista encabezado por Manuel Alonso Cerezo, así como a la regidora emecista Jacqueline Rodríguez Beristain, responsable de la comisión de Agua y Saneamiento en Córdoba.
La infraestructura pertenece a Córdoba, pero atraviesa territorio de Fortín al provenir de la laguna de Nogales. Esta condición obligaba a establecer mecanismos de coordinación intermunicipal que nunca se consolidaron. Mientras tanto, el desperdicio de agua potable se ha mantenido constante en una zona ambientalmente sensible.
De acuerdo con información recabada, desde que surgió el desperfecto la Comisión de Agua y Saneamiento de Fortín notificó a Hidrosistema de Córdoba. No obstante, la advertencia fue ignorada por las autoridades cordobesas, permitiendo que el deterioro avanzara sin una intervención estructural.
En su momento, la directora de Hidrosistema, María del Rosario Palafox Aguilera, fue informada de la situación y no ejecutó medidas correctivas eficaces. Esa omisión administrativa consolidó un problema que hoy sigue vigente.
La responsabilidad política es compartida. Por un lado, la administración de Juan Martínez Flores dejó crecer el conflicto sin resolverlo, heredándolo sin solución. Por otro, el gobierno morenista de Manuel Alonso Cerezo no ha ejercido presión institucional suficiente pese a que la línea atraviesa territorio fortinense. A ello se suma la actuación de la regidora Jacqueline Rodríguez Beristain, identificada por críticos como falsa activista y oportunista, al no asumir con firmeza la supervisión que su comisión exige dentro del cabildo cordobés.
