

EL BUEN TONO
Nogales, Ver.– En una zona donde durante décadas el acceso a servicios médicos especializados ha sido limitado, la labor de la partera Arcelia Aguilar Vélez se ha convertido en un pilar para la salud materna de la localidad de El Campanario, en el municipio de Nogales.
Con más de 35 años de servicio comunitario, ha asistido el nacimiento de más de 70 niñas y niños, brindando apoyo a familias que en muchos casos no contaban con atención profesional oportuna.
Originaria de la comunidad de Taza de Agua y residente desde hace años en El Campanario, la partera relata que su vocación surgió ante la necesidad que observaba en su entorno, donde numerosas mujeres daban a luz en sus hogares sin asistencia médica, enfrentando riesgos significativos para su salud y la de sus bebés.
Consciente de la responsabilidad que implica atender un parto, buscó capacitarse en instituciones de salud de la región, entre ellas el Hospital Regional de Zongolica, el Hospital de Coscomatepec y el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde recibió orientación sobre protocolos básicos, identificación de señales de riesgo y manejo del trabajo de parto.
Gracias a esta preparación, aprendió a distinguir cuándo un nacimiento podía desarrollarse de forma natural y cuándo era indispensable referir a la paciente a un hospital para atención especializada, incluyendo cesáreas u otras intervenciones.
Durante años, los traslados se realizaban principalmente hacia Zongolica o Coscomatepec, al ser las opciones más cercanas disponibles para las comunidades serranas. En múltiples ocasiones, la partera acompañó a las mujeres durante su traslado y estancia hospitalaria, brindando respaldo y tranquilidad en momentos críticos.
Actualmente, Arcelia continúa orientando a mujeres embarazadas y promoviendo la atención institucional oportuna, aunque mantiene listo su equipo básico en la Casa de Salud para casos de parto inminente en los que no sea posible el traslado.
A lo largo de su trayectoria, ha visto crecer a generaciones enteras de la comunidad. Entre los nacimientos que atendió se encuentra el de un familiar cercano del actual presidente municipal, reflejo de la confianza que mantiene entre los habitantes.
Especialistas en salud pública señalan que las parteras tradicionales han desempeñado un papel fundamental en zonas rurales e indígenas de México, particularmente en regiones donde la infraestructura médica es insuficiente o los traslados implican largas distancias.
Su trabajo no solo se limita a la asistencia durante el parto, sino que incluye acompañamiento prenatal, orientación, vigilancia de signos de riesgo y apoyo emocional a las familias.
La partera Arcelia Aguilar Vélez afirma sentirse orgullosa de haber servido a su comunidad durante más de tres décadas, destacando que su principal objetivo siempre ha sido proteger la vida de las madres y sus bebés.
Su historia refleja compromiso, aprendizaje constante y vocación de servicio, cualidades que han permitido a muchas comunidades rurales enfrentar las carencias del sistema de salud y garantizar atención materna a lo largo de generaciones.
