

**Salvador Huante de la Madrid, presidente de la OPRA, denuncia el abandono gubernamental y la saturación de refugios mientras los municipios ignoran los reglamentos.
Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Lejos de reducirse, las cifras se han disparado en los primeros meses del año, pasando de un promedio de 30 reportes diarios de maltrato animal el año pasado a contabilizar entre 40 y 50 cada día en 2026.
Salvador Huante de la Madrid, presidente de la Organización para la Protección y Respeto Animal (OPRA), atribuye este fenómeno a una causa estructural: la falta de aplicación de la ley. “Los ayuntamientos todavía no aplican el reglamento. Si no hay sanciones este tema no va a parar, no va a frenar, no va a disminuir”, sentencia en un análisis directo sobre la gestión municipal en Córdoba y Fortín.
Y es que el estado cuenta con la Ley 876 de Protección Animal y el Código Penal contempla sanciones a través de la Ley 264, los municipios omiten su ejecución. “No hay excusa, no hay pretexto para no multar. Que no quieren hacerlo los ayuntamientos es porque les vale, no les importó el tema animal”, afirma, citando la resistencia de administraciones pasadas, como la de Gerardo Rosales en Fortín, que según su testimonio, desestimó destinar recursos para publicar el reglamento municipal.
La omisión no solo se refleja en las multas, sino en el colapso de las organizaciones civiles. La OPRA, concebida originalmente como un albergue para 20 o 30 animales, resguarda actualmente a 220. Esta saturación ha obligado a la agrupación a redefinirse como santuario para garantizar las cinco libertades del bienestar animal.
“Llegamos a una capacidad que ya no acepto más. No tenemos apoyo de las autoridades municipales, ni de gobierno federal, ni estatal”, revela Huante, desmintiendo la percepción de que las redes sociales y la visibilidad mediática se traducen en soluciones tangibles.
Para Huante, la solución requiere decisión política. Establece una analogía con la seguridad vial: “Voy manejando en el coche, pero si no me multan, pues no pasa nada. Se tiene que multar para que esto disminuya. 8 de cada 10 mexicanos son irresponsables con sus animales”. Desde su perspectiva, el castigo económico es el único freno eficaz ante la falta de empatía.
