

AGENCIA
Nueva York.- La ciudad de Nueva York declaró el estado de emergencia y un toque de queda a partir de las 21:00 horas de este domingo y hasta el mediodía del lunes, ante la inminente llegada de una tormenta de nieve considerada de alta peligrosidad.
La medida fue anunciada por el alcalde Zohran Mamdani e implica la prohibición de desplazamientos por calles, carreteras y puentes para los más de ocho millones de habitantes de la ciudad, salvo en casos de viajes esenciales o de emergencia. La decisión se tomó tras las advertencias emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional, que alertó sobre un escenario extremo con riesgo para la seguridad pública.
De acuerdo con los pronósticos oficiales, se esperan acumulaciones de nieve de entre 30 y 61 centímetros tanto en la ciudad como en Long Island, además de ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora, condiciones que podrían generar visibilidad nula, interrupciones en el suministro eléctrico y afectaciones graves a la movilidad. La alerta de ventisca se extiende a otras zonas de la Costa Este, incluyendo Boston, Nueva Jersey, Connecticut, Delaware, Maryland, Rhode Island y Massachusetts.
El fenómeno impactará con mayor intensidad durante la noche del domingo al lunes, con episodios de nieve de hasta cinco centímetros por hora. El organismo meteorológico también advirtió sobre el riesgo de inundaciones en zonas bajas de Nueva York y Nueva Jersey, así como la posibilidad de caída de árboles y líneas eléctricas debido al peso de la nieve y los fuertes vientos.
En respuesta, autoridades estatales y municipales activaron protocolos de emergencia. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, decretó el estado de emergencia al mediodía del domingo, mientras que en ciudades como Atlantic City se exhortó a residentes y visitantes a permanecer en sus hogares y evitar zonas propensas a inundaciones.
Servicios de emergencia y empresas especializadas intensificaron los preparativos para el retiro de nieve y la atención de contingencias. El gobierno de Nueva York informó que se reforzaron los equipos de limpieza, se monitorean áreas críticas y se evaluará de manera continua la apertura de escuelas y servicios públicos.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a seguir las indicaciones oficiales y priorizar la seguridad, ante una tormenta que no se registraba con esta magnitud en la región desde hace aproximadamente una década.
