

AGENCIA
Veracruz.- El reciente caso de un extranjero que presuntamente intentó sustraer y abusar de una menor en la zona del malecón de Veracruz volvió a colocar en el centro del debate una pregunta incómoda: si ya existen leyes para proteger a niñas y niños, ¿por qué los mecanismos fallaron y el riesgo persistió?
Tras el escándalo, desde el Congreso local se impulsa una iniciativa para regular el ingreso de menores de edad a hoteles y moteles. La propuesta fue anunciada por Elizabeth Morales, diputada local del Partido del Trabajo, quien aseguró que el objetivo es homologar la legislación estatal con la Ley General de Turismo y reforzar la prevención de la explotación sexual infantil.
De acuerdo con la legisladora, la iniciativa plantea que hoteles, moteles y establecimientos similares registren de manera obligatoria a los menores que ingresen a sus instalaciones, incluyendo nombre, edad, fecha y hora de entrada y salida, así como los datos del adulto que los acompañe. Además, se propone aplicar un interrogatorio básico a los menores, similar al que realizan las aerolíneas, para confirmar su identidad y el parentesco con los adultos responsables.
En caso de detectar inconsistencias, el personal tendría la obligación de verificar documentación y dar aviso a la Procuraduría Estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes. Morales insistió en que la medida no busca restringir el libre tránsito ni afectar la actividad turística, sino cerrar espacios a posibles delitos contra menores.
Sin embargo, el planteamiento ha generado cuestionamientos legítimos. La propia diputada reconoció que desde el año pasado ya existe una modificación legal que obliga a los hoteles a solicitar identificación oficial y documentos que acrediten el parentesco, como actas de nacimiento o cartas notariales, al momento del check-in con menores. Si esa obligación ya estaba vigente, ¿por qué no se aplicó de forma efectiva en el caso ocurrido en el malecón? ¿Hubo omisión, falta de supervisión o simple desinterés por parte de las autoridades y de los prestadores de servicios?
Otro punto crítico es la carga que se pretende trasladar al personal hotelero, que ahora tendría que ser capacitado para identificar señales de alerta, realizar preguntas sensibles y tomar decisiones que podrían derivar en intervenciones legales. Sin una supervisión constante y sanciones claras, el riesgo es que la medida quede nuevamente en letra muerta.
La iniciativa se encuentra en análisis dentro de las comisiones de Niñez y Turismo del Congreso de Veracruz, y se espera que sea dictaminada en los próximos días para su discusión en el pleno. Mientras tanto, el caso que detonó la propuesta sigue evidenciando una realidad incómoda: las leyes existen, pero su aplicación sigue siendo débil, reactiva y, muchas veces, tardía, dejando a los menores expuestos justo donde se supone que el Estado ya los protege.
¡Debería estar regulado, por protección a los menores! De entrada ni siquiera deben ingresar a esos sitios.
Para los dueños de los hoteles es su negocio, ya que ellos permiten ese tipo de gente pedófila y hay padres que venden a sus hijos por un rato a los extranjeros, ya que no les gusta trabajar solo quieren beneficiarse de los niños sabiendo que hay muchos pedófilos, porque sino pierden sus ganancias.
