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AGENCIA

Tapalpa.- El exclusivo fraccionamiento campestre Tapalpa Country Club se convirtió en el último refugio de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. En ese entorno serrano, rodeado de pinos y casas de descanso, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) habría pasado sus últimas horas antes de morir durante un operativo federal desplegado por tierra y aire.

De acuerdo con la versión oficial, “El Mencho” fue ubicado en la residencia número 39, una construcción de ladrillo, teja y madera, luego de reunirse con una mujer. Elementos del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional cercaron la zona como parte de un operativo de alto impacto para capturarlo.

Un día después de la acción militar que concluyó con la muerte del capo, autoridades permitieron el ingreso al inmueble donde presuntamente se ocultó. La chapa de la puerta principal, de madera, fue forzada para acceder a la residencia de dos pisos, de la cual “El Mencho” logró huir momentáneamente antes de ser localizado entre los matorrales cercanos.

En la planta baja se encuentra la cocina y el comedor, con abundantes alimentos, principalmente frutas y verduras. En el refrigerador había cortes de carne y pescado. Entre los objetos asegurados se localizó el medicamento Tationil Plus, utilizado como apoyo terapéutico en casos de insuficiencia renal, enfermedad que padecía el capo.

La vivienda cuenta con cuatro recámaras en evidente desorden, con ropa, perfumes de distintas marcas y artículos de higiene personal. En una de ellas se halló un altar religioso con imágenes de la Virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo y San Chárbel. También se encontró una carta fechada en enero de 2026 con el Salmo 91, cuyo texto alude a la protección divina frente a la desgracia y la violencia.

Además, había un libro de oración de Santa Rita de Casia dedicado al “compadrito” y un escapulario del Sagrado Corazón de Jesús, reflejo del sincretismo religioso que caracterizó al líder criminal.

Una vecina del fraccionamiento relató que alrededor de las 7:20 horas comenzó a escuchar detonaciones en la parte posterior de su domicilio. Al asomarse, observó a militares que gritaban “córrele que se nos escapa”, lo que la obligó a resguardarse por miedo. Según su testimonio, los uniformados se desplazaron hacia la zona conocida como Alta Gracia y Rancho El Pinto, en el cerro, donde se concentró el enfrentamiento con sicarios de “El Mencho”.

Indicó que el tiroteo se prolongó por aproximadamente 45 minutos, con armas de distintos calibres y la participación de un helicóptero que disparó ráfagas desde el aire. Añadió que en fechas recientes se había notado la llegada de personas presuntamente vinculadas al narcotráfico.

La vecina también señaló que muchas casas del Country Club se rentan de manera temporal, por lo que no siempre se sabe quién las ocupa. “Es raro el que vive aquí; son casas de fin de semana”, explicó, al tiempo que aseguró que entre semana la zona suele permanecer casi desierta.

Tras el operativo, los habitantes de Tapalpa intentan retomar la normalidad, aunque el ambiente sigue siendo de tensión. En el Pueblo Mágico predominan las calles vacías y los negocios cerrados, mientras que los accesos carreteros continúan afectados por bloqueos con vehículos incendiados.

En los límites de Guanajuato, Michoacán y Jalisco se contabilizaron más de 10 bloqueos, algunos aún en llamas. Los ataques fueron atribuidos a presuntos integrantes del CJNG, como represalia por el abatimiento de su líder.

En la carretera Yurécuaro–La Piedad se observaron al menos cinco tráileres incendiados, mientras que en las inmediaciones de Tanhuato, Michoacán, pobladores rapiñaron una unidad que transportaba alimento para ganado, sin intervención de la Policía Municipal. Un vecino identificado como Félix relató que hombres armados lo sometieron y le advirtieron que regresarían “para matar gente”.

En el entronque con la autopista Morelia–Guadalajara, a la altura de Briceñas y Villa Jiménez, decenas de tráileres, autobuses y vehículos particulares permanecieron varados. Entre ellos se encontraba Julián Velázquez Alcántar, quien viajaba con más de 20 personas desde Morelia hacia Coahuayana. Aseguró que llevaban más de 24 horas detenidos y que tuvieron que desplazarse a comunidades cercanas para conseguir alimentos, principalmente para mujeres y niños.

“Están arremetiendo contra terceros que no tenemos que ver nada”, lamentó, al describir la escena de tráileres calcinados y el temor generalizado.

Mientras tanto, un convoy del Ejército y de la Fiscalía General de Michoacán se desplazó rumbo a Sahuayo para reforzar la seguridad en la región. La muerte de El Mencho no solo marcó el final de uno de los capos más buscados del país, sino que dejó al descubierto la fragilidad de la seguridad en amplias zonas del occidente mexicano, donde la violencia continúa impactando a civiles, transportistas y comunidades enteras.

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