

AGENCIA
Veracruz.- Las aguas del Río Papaloapan serán escenario de un acontecimiento sin precedentes para la fe católica en Veracruz. El próximo sábado 30 de mayo, las imágenes de la Virgen del Rosario, patrona de Alvarado, y la Virgen de la Candelaria, patrona de Tlacotalpan, se encontrarán por primera vez en un acto simbólico que unirá historia, tradición y devoción.
El encuentro se realizará en el marco de las celebraciones de las Cruces de Mayo y forma parte del proceso de hermanamiento entre ambos municipios, cuyas identidades están profundamente ligadas al río y a una herencia cultural compartida. De acuerdo con la tradición oral, ambas imágenes fueron intercambiadas al arribar a la región hace varios siglos, adoptando desde entonces a sus respectivos pueblos sin que sus caminos volvieran a cruzarse.
Tras generaciones de espera, el Papaloapan dejará de ser una línea divisoria para convertirse en el punto de unión espiritual entre dos comunidades que comparten raíces, música y una misma historia fluvial. El acto consistirá en un recorrido por el río, donde ambas imágenes navegarán frente a frente, en una escena que se anticipa como una de las más significativas para los creyentes del Sotavento.
Autoridades eclesiásticas y municipales han destacado el valor simbólico del evento, al considerar que representa un gesto de reconciliación, identidad regional y fortalecimiento de la fe. Para los habitantes de Alvarado y Tlacotalpan, ver juntas a las llamadas “Señoras del Río” es la materialización de un anhelo colectivo que trasciende el ámbito religioso y se inscribe en la memoria histórica de la región.
La jornada promete convocar a fieles, visitantes y estudiosos de las tradiciones veracruzanas, en un acontecimiento que marcará un antes y un después en la vida espiritual y cultural de ambas comunidades ribereñas.
