

Yessica Martínez Argüelles
El Buen Tono
CÓRDOBA.- El motor turístico de México recibió un golpe demoledor este fin de semana. Lejos de las proyecciones anuales, la realidad se impuso con una caída estrepitosa y directa en el arribo de visitantes. La violencia desatada tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, no sólo paralizó el país, sino que ya generó pérdidas preliminares por 2,000 millones de pesos, según estimaciones de la Concanaco-Servytur.
El impacto fue instantáneo: aerolíneas como Air Canada, Delta y United Airlines cancelaron decenas de vuelos procedentes de Estados Unidos y Canadá con destino a Puerto Vallarta y Guadalajara. Miles de turistas internacionales que ya estaban en ruta tuvieron que regresar a sus países de origen ante la falta de garantías, mientras que el Departamento de Estado de EE. UU. elevó sus alertas de viaje al nivel máximo.
La magnitud de la reacción criminal no tiene precedentes. El domingo se contabilizaron 254 puntos de cierre en carreteras estratégicas de 20 estados de la República. A diferencia de otros operativos que se limitaban a regiones aisladas, esta vez la parálisis fue nacional, afectando el suministro logístico y el transporte de pasajeros en las principales arterias del país.
México llegaba a este 2026 con cifras récord, habiendo cerrado el 2025 con el ingreso de 47.7 millones de turistas internacionales. Sin embargo, la jornada de terror del pasado domingo pone en jaque esta estabilidad. Con el sector servicios bajo fuego y la cancelación de eventos masivos, la confianza del viajero —el activo más frágil de la economía— se ha fracturado, demostrando que la inseguridad es el freno más efectivo para las divisas que tanto necesita el país.
