

El diputado reconoce toda una simulación burocrática en su curul
De la Redacción
El Buen Tono
La crisis del transporte público en Veracruz tiene nombre y apellido: Juan Tress Zilli. Los usuarios de la línea 8 de Marzo y la Ruta 3 de APA denuncian a diario tarifas ilegales, conductores irresponsables y maltrato a adultos mayores. El también diputado local presume desde el Congreso un cargo que, a la luz de la información oficial, parece más un adorno que una función real.
Dos frentes convergen en la figura de Tress Zilli: el empresarial, donde sus concesionarios operan con total discrecionalidad, y el legislativo, donde desde la presidencia de la Comisión de Transporte, Tránsito y Vialidad debería estar regulando el caos del que es parte.
SÓLO CALENTAR EL CURUL EN EL CONGRESO
A través de tres solicitudes de información ingresadas a la Plataforma Nacional de Transparencia, se requirieron datos puntuales sobre el trabajo legislativo del diputado por el Distrito XIX. Las respuestas, firmadas por el propio Tress Zilli, exponen un patrón: evasivas, remisiones a informes públicos y, en el mejor de los casos, enlaces de internet.
Sobre su papel anticorrupción: Se le pidió información sobre capacitaciones en ética, denuncias presentadas ante la Fiscalía Anticorrupción y acciones para garantizar transparencia en la Comisión de Transporte. Su respuesta fue escueta: “Esta representación no tiene información” para los incisos a) y b). Para el resto, remitió al portal de Parlamento Abierto.
Sobre su gestión ciudadana: Se solicitó el reporte de peticiones recibidas y atendidas, clasificadas por tema y con porcentajes de resolución. Su respuesta fue remitir a su “Primer Informe de Actividades”, donde —según afirma— viene un listado de gestiones. No proporcionó cifras concretas ni evidencia documental de casos emblemáticos resueltos.
CERO SESIONES EN LO QUE VA DE 2026
El punto más crítico se dio al solicitar las actas de la Comisión de Transporte, Tránsito y Vialidad que él preside. La petición fue detallada: fechas específicas de 2024 y 2025, además de todas las sesiones de 2026.
La respuesta del diputado, fechada el 5 de febrero de 2026, confirmó lo que muchos sospechaban: no se ha realizado ninguna sesión de trabajo en 2026. En un año donde el transporte público sigue en crisis, con quejas acumuladas y un incremento de tarifa aún no justificado, la comisión encargada de dictaminar iniciativas y vigilar el sector simplemente no se ha reunido.
De las sesiones de 2024 y 2025, Tress Zilli anexó enlaces a documentos públicos, pero reveló detalles alarmantes:
En la sesión del 20 de diciembre de 2024, donde se firmó el Programa Anual de Trabajo, admitió que “no se tomaron más acuerdos, por lo que no se realizó acta o minuta de trabajo”. Es decir, se cumplió con un trámite burocrático, pero sin debate ni resolutivos.
Para la sesión del 8 de octubre de 2025, en la que se abordaría la armonización de la Ley General de Movilidad, el diputado informó que la comisión que preside “no tiene minuta alguna”. Él solo fue invitado, y sugirió preguntar a otro legislador.
En todas las respuestas, la información se resolvió con hipervínculos al portal del Congreso. No hubo un solo documento adjunto, ni una sola cifra consolidada.
LA CIUDADANÍA QUE ESPERE
El diputado asegura en su informe de actividades que ha dado atención a peticiones ciudadanas. Los usuarios de las rutas vinculadas a su familia reportan lo contrario. La queja ciudadana que originó esta investigación describe a un chofer de la Ruta 3 de APA, línea propiedad de Tress Zilli, que obligó a un adulto mayor de 85 años a bajarse en medio de la calle y amenazó con cobrar otro boleto a quien intentara ayudarlo.
El mismo conductor, según el testimonio, usa el celular al volante, no respeta semáforos y trata a los pasajeros “como si transportara animales”.
