

*Señalan que las decisiones en movilidad han sido impulsadas sin estudios técnicos visibles y con críticas hacia la administración del presidente municipal y el área de tránsito.
De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- La estrategia vial implementada en Córdoba continúa generando cuestionamientos, particularmente hacia el presidente municipal, Manuel Alonso Cerezo, a quien se atribuye la promoción de políticas de movilidad que, según críticos locales, carecen de sustento técnico y socialización adecuada entre la población.
La permanencia de topes y de los denominados pasos 1×1 se mantiene después de un mes de su instalación, pese a que el Reglamento de Tránsito, Movilidad y Seguridad Vial del municipio establece que los reductores de velocidad deben responder a estudios previos de flujo vehicular, contar con señalización obligatoria y ubicarse en zonas donde su necesidad esté plenamente justificada para garantizar seguridad en la circulación urbana.
El director de Tránsito, David Flores Cervantes Gavilán, ha sido objeto de señalamientos ciudadanos que aseguran que el funcionario no demuestra conocimiento suficiente de las calles y avenidas del municipio, lo que, afirman automovilistas, se refleja en la colocación de dispositivos viales en puntos que complican el tránsito en lugar de ordenarlo.
Transportistas y conductores han manifestado que el sistema 1×1 opera con señalización limitada y sin campañas informativas amplias que expliquen su funcionamiento, situación que genera confusión en intersecciones de alta afluencia y provoca que algunos automovilistas ignoren la dinámica de cruce alternado.
Especialistas en movilidad urbana sostienen que las políticas de instalación de topes y reductores deben sustentarse en análisis técnicos como velocidad promedio de circulación, densidad vehicular y estadísticas de siniestralidad, parámetros que no han sido divulgados públicamente por la administración municipal.
