

*Trabajadores afirman que Óscar Carmona Oropeza casi no acude a oficina, que presiona para repartir carta firmada por Claudia Sheinbaum y que mantiene reuniones constantes con la alcaldesa de Amatlán, donde -dicen- asegura que él es quien manda.
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- La delegación regional de la Secretaría de Bienestar en Córdoba enfrenta nuevas acusaciones internas que colocan en el centro de la polémica a su titular, Óscar Carmona Oropeza, a quien empleados señalan por ausentarse de manera reiterada, desatender la operación diaria y, además, involucrarse en movimientos políticos externos mientras la oficina acumula pendientes.
De acuerdo con testimonios recabados entre personal administrativo y Servidores de la Nación, el funcionario rara vez permanece en su despacho y únicamente aparece en actos públicos o eventos oficiales. Mientras tanto, sostienen que la carga operativa recae completamente en el personal de base, que debe atender a beneficiarios y cumplir metas sin acompañamiento directo del delegado.
Asimismo, los trabajadores aseguran que existe instrucción expresa para dedicar jornadas completas a la distribución de una carta firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fechada en diciembre.
Según relatan, esta actividad se ha vuelto prioritaria, desplazando tareas sustantivas de gestión social. “Nos obligan”, refieren, al señalar que hay presión interna para cumplir con esa encomienda.
Por otra parte, dentro de la misma delegación se comenta que el funcionario pasa buena parte de su tiempo en el municipio de Amatlán de los Reyes, donde mantiene cercanía con la alcaldesa. Incluso, versiones internas indican que él mismo presume que es quien toma las decisiones políticas y no la autoridad municipal.
