

De la Redacción
El Buen Tono
Fortín.- A dos meses del arranque de la actual administración, el municipio continúa padeciendo las decisiones improvisadas que dejó el exalcalde, Gerardo Rosales Victoria, particularmente en materia de movilidad.
Los topes que el exalcalde, Gerardo Rosales Victoria, colocó sin estudios y los señalamientos de, Uno por Uno, que alteraron la circulación siguen ahí, como recordatorio diario de una gestión señalada por actuar sin planeación técnica.
Durante su cuatrienio, la colocación masiva de reductores de velocidad y cambios viales se realizó sin transparentar dictámenes de impacto, aforos vehiculares ni consultas públicas.
El resultado fue un municipio saturado de obstáculos, cruces conflictivos y un creciente malestar ciudadano.
Automovilistas reportan daños en sus vehículos y tiempos de traslado extendidos, mientras peatones enfrentan puntos de riesgo mal señalizados.
se trata de decisiones que modificaron la dinámica urbana sin sustento técnico claro.
Especialistas en movilidad advirtieron que los topes deben responder a estudios formales y que el sistema Uno por Uno exige señalización integral y campañas de orientación; de lo contrario, se convierte en un generador de conflictos viales.
En ese contexto, el actual alcalde, Alfonso “Piccolo” Marín, permitió que las medidas heredadas permanezcan intactas durante 57 días de gobierno, sin presentar un diagnóstico público ni un plan de corrección.
La falta de acción refuerza la percepción de continuidad frente a decisiones que fueron cuestionadas desde su origen en el pasado.
