

**A una semana de su señalamiento, el funcionario ‘fantasma’ sigue sin aparecer por su área y se pasea como edecán del Alcalde
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Apenas el pasado 3 de febrero, este medio advirtió sobre la llegada de Francisco “Paco” Arenas Ahumada a la Jefatura de Patrimonio Municipal, un personaje con un oscuro expediente salpicado de nepotismo, extorsión y desvío de recursos durante su paso por la SEV. Sin embargo, lejos de corregir el rumbo o mostrar un mínimo de responsabilidad, el funcionario ha confirmado los peores pronósticos: No sólo no atiende su área, sino que ha convertido el cargo en una extensión de su papel de incondicional del alcalde Manuel Alonso Cerezo.
Fuentes al interior del ayuntamiento describen a Arenas como “un fantasma con plaza”. Su escritorio en Patrimonio Municipal permanece vacío la mayor parte del día. Cuando aparece, es sólo para “hacer relaciones públicas” en otras áreas, aunque en realidad su única ocupación parece ser seguir los pasos del alcalde, a quien custodia más como guarura que como funcionario de primer nivel.
“A ‘Paco’ nunca lo encuentras en la oficina. Siempre anda detrás de Manuel Alonso, como si su trabajo fuera ese. A lo mejor no le gustó el área que le dieron y quiere que lo cambien o de plano prefiere andar de edecán y desatender sus responsabilidades”, reveló un trabajador municipal que pidió el anonimato.
La conducta de Arenas ha generado malestar no sólo entre sus subordinados, sino también entre regidores y directores de área, quienes han tenido que lidiar con la parálisis en la gestión de bienes municipales. Mientras el encargado de Patrimonio se pasea por los pasillos siguiendo al primer edil, los reportes de inventarios, resguardos de vehículos y procesos de baja continúan sin respuesta o con evasivas, tal como quedó documentado en las solicitudes de información realizadas durante la primera semana de febrero.
Arribismo y oportunismo: El verdero rostro de ‘Paco’
Quienes conocen la trayectoria de Arenas Ahumada no se sorprenden. En la SEV, su nombre quedó marcado por denuncias de extorsión a compañeros, renta de vehículos oficiales para fines personales y la colocación de su entonces pareja sentimental como “aviadora” durante cuatro años. Ahora, en el ayuntamiento, repite el libreto: llegó como parte del grupo cercano al regidor primero Jorge Huerta, pero rápidamente se pegó a la figura de Alonso Cerezo, buscando escalar posiciones sin el menor interés por la función pública.
