

De la redacción
El Buen Tono
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que la operación militar a gran escala iniciada el sábado contra Irán fue una acción preventiva ante un supuesto ataque inminente contra posiciones estadounidenses en la región.
El funcionario explicó que, de no haberse adelantado a la ofensiva, las fuerzas estadounidenses habrían sufrido mayores bajas. Rubio hizo estas declaraciones antes de una reunión privada con congresistas, en la que se presentaron detalles de la operación militar en curso.
Además, advirtió que los ataques más contundentes aún están por realizarse y que la siguiente fase de bombardeos será más severa, enfocándose principalmente en objetivos relacionados con misiles y drones. Según indicó, el Pentágono mantiene como prioridad debilitar la capacidad de fabricación y lanzamiento de armamento iraní.
Rubio también rechazó que fuerzas estadounidenses hayan atacado deliberadamente una escuela en la ciudad de Minab, donde murieron decenas de personas durante los operativos del fin de semana. Señaló que los objetivos estaban limitados a instalaciones militares y que no se tenía como blanco infraestructura civil.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Irán, al menos 180 personas han muerto tras el ataque, mientras que imágenes difundidas por medios locales muestran graves daños en la zona afectada. La cifra de víctimas ha variado desde el inicio de la ofensiva conjunta, lo que refleja la magnitud de los bombardeos registrados en los últimos días.
