

De la redacción
El Buen Tono
Los precios de la energía se dispararon este martes en medio de la guerra contra Irán, generando preocupación por un posible repunte de la inflación mundial y provocando caídas en los principales mercados bursátiles.
El conflicto amenaza a una de las regiones más importantes para la producción y exportación de hidrocarburos, especialmente el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del petróleo y gas natural licuado consumido a nivel mundial. Actualmente, el paso se encuentra prácticamente cerrado al tráfico marítimo, luego de que varias compañías suspendieran sus operaciones ante el aumento en los costos de seguros.
El barril de crudo Brent superó los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024, aunque cerró la jornada en 81.40 dólares, con un aumento de 4.71 por ciento. En tanto, el West Texas Intermediate finalizó en 74.56 dólares, con un incremento de 4.67 por ciento.
En Europa, el precio del gas natural superó los 65 euros por megavatio hora, su nivel más alto desde enero de 2023. El alza se intensificó después de que QatarEnergy anunciara la interrupción de la producción de gas natural licuado tras ataques contra instalaciones clave, mientras que una importante refinería en Arabia Saudita también suspendió parcialmente sus operaciones.
Analistas advierten que los mercados comienzan a asumir que el riesgo de una escalada prolongada es elevado, lo que podría derivar en una crisis energética con impacto global.
El aumento en los costos energéticos ha incrementado la preocupación por la inflación, reduciendo las expectativas de recortes en las tasas de interés e incluso abriendo la posibilidad de futuras alzas, mientras crecen los temores por un menor consumo y mayores costos operativos para las empresas.
En Wall Street, el índice Dow Jones Industrial Average cayó 0.83 por ciento, el Nasdaq Composite perdió 1.02 por ciento y el S&P 500 retrocedió 0.94 por ciento.
Las bolsas europeas también registraron fuertes pérdidas. Londres cayó 2.8 por ciento, Fráncfort 3.44 por ciento y París 3.46 por ciento, mientras que Madrid perdió 4.55 por ciento y Milán 3.92 por ciento.
En Asia, el índice Kospi de Seúl se desplomó 7.24 por ciento, mientras que en Tokio el Nikkei cayó 3.06 por ciento y el Hang Seng de Hong Kong bajó 1.23 por ciento.
La evolución del conflicto mantiene la atención mundial centrada en el estrecho de Ormuz, cuyo cierre prolongado podría provocar una crisis energética similar a la de 2022, cuando el aumento en los precios de la energía impulsó una ola inflacionaria a nivel global.
