

De la redacción
El Buen Tono
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió este miércoles al secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, en Caracas para sostener una reunión enfocada en ampliar la cooperación bilateral en materia energética y minera.
La visita de Burgum, que se extenderá por dos días, representa el segundo viaje de un integrante del gabinete del presidente Donald Trump a Venezuela desde que ordenó la incursión militar que derivó en la caída de Nicolás Maduro, hecho que abrió una nueva etapa en las relaciones entre ambos países.
Durante el encuentro se abordaron oportunidades para fortalecer la colaboración en los sectores petrolero y minero. Burgum, quien también encabeza el Consejo de Dominio Energético de Estados Unidos, llegó acompañado por representantes de al menos una docena de compañías mineras estadounidenses interesadas en explorar oportunidades de inversión.
Trump elogió más temprano el “gran trabajo” realizado por Rodríguez, quien ha impulsado un giro en las relaciones con Washington tras años de tensiones. La mandataria venezolana respondió a través de Telegram agradeciendo la disposición del gobierno estadounidense para avanzar en una agenda conjunta que fortalezca la cooperación binacional en beneficio de ambas naciones.
Como parte de este acercamiento, el gobierno venezolano ha impulsado reformas en el sector energético, incluida una modificación a la ley de hidrocarburos aprobada en enero, que permite mayor participación de empresas privadas en la industria petrolera y flexibiliza las condiciones para el pago de regalías e impuestos.
El nuevo marco legal también autoriza a compañías privadas a explorar y operar campos petroleros, así como a comercializar la producción sin participación directa del Estado, reduciendo el control estatal establecido desde la nacionalización de 1976, que posteriormente fue profundizada durante el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez.
En paralelo, la presidenta venezolana anunció que promoverá una nueva legislación minera para permitir la entrada de grandes empresas extranjeras en la explotación de recursos como oro, diamantes, bauxita y coltán, así como minerales estratégicos conocidos como tierras raras.
La actividad minera se concentra principalmente en el Arco Minero, una región de aproximadamente 112 mil kilómetros cuadrados que ha sido señalada por organizaciones ambientalistas debido a los efectos de la minería ilegal, como la contaminación de ríos y la deforestación.
La ONG SOS Orinoco ha advertido que, de acuerdo con análisis de imágenes satelitales, se han perdido alrededor de 945 mil hectáreas de bosque desde el año 2000 en esa región.
La visita de Burgum coincide además con el anuncio de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) sobre la firma de nuevos contratos de suministro de petróleo y derivados para el mercado estadounidense. Aunque no se precisó el monto de los acuerdos, hasta ahora se han enviado más de 80 millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos, según informó el presidente Trump.
Además, el gobierno estadounidense autorizó a una filial de American Airlines a reanudar vuelos directos hacia Venezuela por primera vez desde 2019.
Este nuevo acercamiento entre Caracas y Washington ocurre en un contexto internacional marcado por la incertidumbre en el mercado petrolero mundial, ante el riesgo de una reducción en la producción global derivada de la guerra en Medio Oriente, situación que ha impulsado los precios del crudo a sus niveles más altos en el último año y medio.
