

Paso del Macho.- La paciencia de los habitantes de la calle Zapata se encuentra al borde del colapso. Lo que comenzó como una racha de días sin agua se ha convertido en una odisea de más de quince días con las tuberías secas. Mientras el calor y el polvo se apoderan de la zona, la esperanza de recibir el vital líquido se desvanece tras el incumplimiento de los pronósticos oficiales, generando un malestar que crece proporcionalmente al tamaño de los tinacos vacíos.
El pasado viernes, los vecinos recibieron con alivio la noticia difundida por personal de la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV), quienes aseguraron que para la noche de ese mismo día quedaría restablecido el servicio. Sin embargo, la realidad en la calle Zapata dista mucho de la promesa de empelados de la dependencia. Lejos de la normalización prometida, lo que llegó fue un débil escurrimiento conocido coloquialmente como “agotas”, un hilo de agua insuficiente que, según los afectados, no alcanza siquiera para llenar una cubeta antes de desaparecer.
