

De la Redacción
El Buen Tono
ORIZABA.– La circulación de un video a través de grupos de WhatsApp y redes sociales ha encendido las alarmas en Orizaba. En las imágenes se reporta el avistamiento de un cachorro de jaguar, siendo arrastrado por la corriente del río en la zona conocida como El Hoyito. El suceso ha generado preocupación entre los ciudadanos que presenciaron el hecho o visualizaron el material digital.
De acuerdo con los reportes de los vecinos y testigos presenciales, el ejemplar se observaba inflamado mientras flotaba en el afluente. Esta condición física llevó a suponer que el animal habría muerto ahogado antes de ser arrastrado por la fuerza del agua. Hasta ahora, las autoridades municipales no han emitido una confirmación oficial que valide si se trata de un jaguar o cuál es el origen exacto del espécimen.
Ante la presión social y la difusión masiva del video, elementos de la Policía Municipal iniciaron protocolos de búsqueda. Realizaron recorridos a lo largo de las riberas del río Orizaba con el objetivo de localizar el cuerpo del ejemplar y verificar la veracidad del reporte ciudadano. Sin embargo, los resultados de estas inspecciones aún no han sido comunicados a la opinión pública.
El caso ha escalado en relevancia debido a la posibilidad de que el felino provenga de la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba. De confirmarse, el ayuntamiento enfrentaría un nuevo episodio crítico relacionado con la gestión de la fauna silvestre bajo su resguardo. La incertidumbre sobre el inventario de los animales en la UMA mantiene en vilo a los grupos de protección animal de la región.
Este incidente ocurre en un contexto de desconfianza, pues apenas meses atrás la administración local fue objeto de severas críticas. La muerte de un león de dos años y del canguro Skippy provocó denuncias por parte de activistas, quienes señalaron abandono y malas condiciones de mantenimiento en el espacio municipal. El nuevo avistamiento en el río reaviva los cuestionamientos sobre la capacidad técnica de los responsables de dicha unidad.
Mientras no exista un peritaje oficial o un comunicado que aclare el origen del animal observado en “El Hoyito”, el caso continuará alimentando la indignación ciudadana. La población exige transparencia sobre las condiciones de los ejemplares en la UMA, en un tema que ha dejado heridas abiertas por episodios previos de presunta negligencia que no han sido plenamente aclarados.
