

SSP estatal se deslinda
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver. — Aunque la ley lo exige de manera tajante, el actual director de Tránsito Municipal de Córdoba, David Flores Cervantes, alias “El Gavilán”, no aparece registrado en los archivos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal como elemento evaluado en materia de control y confianza.
De acuerdo con una solicitud de información respondida por la Unidad de Transparencia de la SSP (folio 951153926000052), el Centro de Evaluación y Control de Confianza del Estado de Veracruz (C3) realizó una búsqueda exhaustiva en sus archivos y determinó que “no se encontró documento o registro alguno que contenga o refleje información a nombre de David Flores Cervantes”. Es decir, el gobierno del estado asegura que no tiene constancia de que el director de Tránsito haya pasado las pruebas de control y confianza.
La respuesta oficial, firmada por la directora general del C3, Hilda Santillano Lares, va más allá: invoca los artículos 93 de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y 275 de la ley estatal para recordar que los resultados de estas evaluaciones son “estrictamente confidenciales” y su acceso se mantiene como “información restringida de manera indefinida”. Paradójicamente, la dependencia no puede mostrar los resultados porque, según su propia versión, no existen en sus registros.
Por su parte, la Delegación Jurídica de Tránsito del Estado, a través del oficio SSP/DGTSVE/DJ/TRANS/020/2026, declaró tener un “impedimento legal” para pronunciarse, argumentando que el servicio de tránsito en Córdoba está municipalizado y que ellos no generan ni resguardan esa información.
El historial mafioso del “Gavilán”: de Cancún a Córdoba con la cola arrastrando
La falta de papeles es sólo la punta del iceberg. El historial de David Flores Cervantes está documentado en múltiples reportajes y denuncias públicas. En Cancún, donde ocupó la dirección de la Policía Turística, fue señalado por:
· Presunta venta de cargos y cobro de cuotas de hasta 30 mil pesos a policías para evitarles servicios de patrullaje.
· Protección a redes de prestamistas ilegales “gota a gota”, a quienes habría dotado de insignias para que los policías no los detuvieran.
· Nexos con el crimen organizado, específicamente con células del Cartel de Caborca en Quintana Roo, lideradas por un sobrino de Rafael Caro Quintero.
· Un intento de homicidio denunciado formalmente ante la Fiscalía por un periodista, tras un altercado que puso en riesgo a su familia.
Su salida de Cancún no fue un ascenso, sino una destitución silenciada tras la exposición de una red de corrupción que incluía policías “fantasma” y represión contra la prensa.
La conexión Córdoba: Manuel Alonso y la sombra de La Barredora
La llegada de “El Gavilán” a Córdoba no fue un accidente. De acuerdo con investigaciones periodísticas de El Buen Tono, el nombramiento habría sido impulsado por Luis Abella Alvarado, señalado como el verdadero operador político del ayuntamiento y vinculado societariamente con el alcalde Manuel Alonso Cerezo en empresas relacionadas con el tráfico de combustible robado (huachicol).
La dupla Alonso-Abella ha sido relacionada en reportes de inteligencia con el grupo delictivo “La Barredora”, y la llegada de Flores Cervantes sería el “vínculo directo” entre el Palacio Municipal y esa estructura criminal, importando a Córdoba el modelo de colusión que operó en Cancún.
