

Agencias
EU.- El precio internacional del petróleo registró un fuerte repunte tras la escalada del conflicto en Medio Oriente, particularmente por las tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo que ha encendido las alertas en los mercados energéticos globales.
De acuerdo con el diario The Wall Street Journal, la crisis podría convertirse en la peor emergencia energética desde la década de 1970, debido al impacto directo que el conflicto podría tener sobre el suministro mundial de crudo.
En las operaciones del mercado asiático, el precio del West Texas Intermediate (WTI) se disparó 26.45%, alcanzando los 114.94 dólares por barril, superando nuevamente la barrera de los 100 dólares.
Analistas del sector energético señalan que el alza se debe principalmente al temor de que la guerra interrumpa el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico, una de las regiones más importantes para el suministro mundial de hidrocarburos.
Uno de los principales riesgos se encuentra en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo. Cualquier bloqueo o ataque en esa zona podría provocar una reducción drástica en la oferta global.
El aumento en los precios del crudo también ha generado preocupación por sus efectos en la economía mundial, ya que podría impulsar la inflación, elevar los costos de transporte y encarecer combustibles y productos básicos.
Especialistas advierten que, si el conflicto militar continúa intensificándose, los precios del petróleo podrían seguir subiendo en los próximos días, lo que agravaría la presión sobre los mercados financieros y las economías de distintos países.
