

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba, Ver.- Mientras las instituciones avanzan con lentitud para perseguir los delitos digitales, en la Sierra de Zongolica la violencia contra las mujeres ya se trasladó a los teléfonos celulares y redes sociales. En la actualidad, hasta cuatro de cada diez casos atendidos por la organización Kalli Luz Marina corresponden a agresiones digitales, una modalidad que hace apenas unos años prácticamente no se registraba en la región.
De acuerdo con la abogada Elizabeth Guevara Mitzi, este tipo de violencia se ha convertido en un nuevo mecanismo de control y agresión contra mujeres de comunidades indígenas, donde la difusión de imágenes íntimas se utiliza para humillarlas públicamente y afectar su entorno familiar y comunitario.
