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Laura A. García

El Buen Tono 

Amatlán.- Habitantes del municipio exigieron a las autoridades de la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente (PMA), que suspendan el almacenamiento de desperdicios de café, conocidos como cachaza o cascarilla, porque representan un peligro constante para la población y los estudiantes.

Precisaron que el predio donde acumulan el desperdicio se ubica en la parte posterior 

del Colegio de Bachilleres del Estado de Veracruz (COBAEV), plantel 47. 

La demanda surgió después de que, por tercera ocasión en menos de dos semanas, los de bomberos locales tuvieron que intervenir para sofocar incendios en ese sitio, lo que representa un peligro constante para la población y los estudiantes.

El más reciente incidente ocurrió el sábado pasado, cuando elementos de la unidad 01 de Bomberos y Paramédicos de Amatlán de los Reyes desplegaron un operativo que se prolongó por tres días consecutivos, jueves, viernes y sábado, para controlar y extinguir las llamas que consumían el desperdicio de café acumulado en el terreno. 

Pese a que en esta ocasión se logró apagar las llamas, los vecinos de la zona advirtieron que el problema está lejos de resolverse. 

Acusaron que siguen utilizando el predio como depósito de material altamente combustible, y que mientras persista dicha práctica, el riesgo de nuevos siniestros se mantendrá latente. 

“Es imposible que cada semana se enciendan los desperdicios y que los bomberos tengan que venir a apagarlos; es una situación que se volvió recurrente”, expresó un vecino de la colonia San Francisco, cercana al lugar donde se genera la contingencia.

Daños

La preocupación la comparten padres de familia y personal docente del Cobaev 47, quienes dieron a conocer su temor por las afectaciones a la salud de los alumnos. 

Durante los episodios de humo, que suelen intensificarse por las noches y en las primeras horas de la mañana, el olor a quemado invade las aulas, lo que provocó irritación en ojos y garganta, así como dolores de cabeza, especialmente en aquellos jóvenes con padecimientos respiratorios crónicos.

Como se recordará, el pasado viernes 6 de marzo, el director de Protección Civil municipal, Luis Arturo Herrera Salinas, informó que el fuego se originó a partir de una quema agrícola en un predio vecino y que, debido a una surada, las llamas se propagaron hacia la gran cantidad de cascarilla allí acumulada. 

En aquella ocasión, se reportó un avance del 95% en el control del incendio, aunque persistían puntos calientes en el lugar.

A pesar de que las autoridades descartaron que exista riesgo para los habitantes, insisten en que la solución de fondo implica retirar el material almacenado o prohibir que se siga utilizando ese espacio como depósito de desperdicios. 

“Necesitamos que el dueño del predio, Ramón Tinoco, tome medidas y que los funcionarios locales vigilen que el problema se frene”, concluyeron.

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