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De la redacción
El Buen Tono

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) localizaron un depósito ritual maya con más de dos mil años de antigüedad en la comunidad de Yaxché de Peón, ubicada en el municipio de Ucú, en Yucatán.

El hallazgo corresponde al periodo Preclásico, fechado aproximadamente entre 1000 a.C. y 250 d.C., y aporta información sobre las prácticas ceremoniales que realizaban las antiguas comunidades mayas al momento de establecer nuevos espacios comunitarios.

De acuerdo con los arqueólogos, el descubrimiento permite comprender cómo los pueblos prehispánicos consagraban sus construcciones mediante ofrendas rituales colocadas antes de iniciar una obra.

Durante los trabajos de exploración, los investigadores localizaron una estructura rectangular de aproximadamente 14 metros de largo que habría funcionado como un espacio de reunión comunitaria. Debajo de esta construcción se encontraron dos ofrendas fundacionales que fueron depositadas antes de levantar el edificio como parte de un ritual ceremonial.

Entre los objetos recuperados destacan una vasija con forma de calabaza, símbolo relacionado con la fertilidad y el sustento; restos óseos de venado, animal asociado con la alimentación y la vida cotidiana de los mayas; así como un fragmento de caracol marino, elemento que en la cosmovisión mesoamericana estaba vinculado con el mundo acuático y los rituales.

Los especialistas señalaron que estos materiales formaban parte de rituales de dedicación, prácticas mediante las cuales las comunidades marcaban simbólicamente el inicio de nuevas construcciones.

El análisis preliminar indica que las ofrendas eran depositadas antes de iniciar una obra o edificar un espacio público, con el propósito de consagrar el lugar y pedir protección para quienes habitarían o utilizarían el sitio.

Los arqueólogos consideran que estos rituales también representaban una conexión entre el mundo terrenal y el inframundo, elementos centrales dentro de la cosmovisión maya.

El descubrimiento forma parte de los trabajos arqueológicos vinculados al proyecto del Tren Maya, iniciativa que ha permitido localizar diversos vestigios prehispánicos en el sureste de México y que continúa aportando información sobre la organización social, las creencias religiosas y la vida cotidiana de las primeras comunidades mayas que habitaron la región.

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