

De la redacción
El Buen Tono
Orizaba. – Han pasado 26 días desde que se denunció públicamente el sufrimiento de una avestruz en la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) de Orizaba y, lejos de mejorar, el estado del animal se ha agravado en medio de señalamientos de negligencia, improvisación médica y falta de seguimiento en su tratamiento.
El caso comenzó a visibilizarse el 14 de febrero, cuando se reportó que el ave presentaba una grave lesión ocular. Desde entonces, la situación ha sido manejada —según denunciantes— con total desinterés por parte de la coordinadora municipal de la UMA, Brenda Abaroa Ortiz, a quien acusan de no atender el problema pese al evidente deterioro. “No ha hecho nada por el pobre animal. Ella dice que es intocable y que los animales no le importan, alardeando de que está protegida”, señalaron personas cercanas al caso.
De acuerdo con la información disponible, la condición del ojo se agravó luego de que el biólogo José Ignacio Merino López, quien no cuenta con especialidad en fauna silvestre, aplicó gotas oftálmicas indicadas por la propia coordinadora, lo que habría empeorado la úlcera ocular. A esto se suma que las curaciones y medicación han sido realizadas por una pasante de medicina veterinaria y el propio biólogo, ambos sin especialización en manejo clínico de fauna silvestre, situación que especialistas calificaron como manejo empírico e irresponsable tratándose de un animal exótico.
La falta de seguimiento en el tratamiento provocó que la infección reapareciera con mayor intensidad, al grado de que actualmente el avestruz presenta inflamación severa y secreción de pus en el ojo, signos que podrían indicar que el proceso infeccioso ya se habría diseminado por el organismo, generando un cuadro de septicemia.
PASE A LA 3
