

Laura A. García
El Buen Tono
AMATLÁN.- En congregaciones como Atoyaquillo, Paraje Nuevo, Manuel León, La Pesca, Río Seco, Torrecillas, Venta Parada, Fraternidad y Parada la Concha que se abastecen del sistema de agua potable El Tule enfrentan desde principios de esta semana la suspensión del suministro, sin que las autoridades municipales hayan informado de manera oficial el tiempo que tomarán los trabajos de reparación ni las medidas alternas para mitigar la falta del líquido en los hogares.
De acuerdo con los usuarios, las autoridades encabezadas por Guillermina Méndez López, del partido Morena, han señalado que el desabasto obedece a labores de mantenimiento y reparación en la infraestructura hidráulica de dicho sistema. Sin embargo, la falta de comunicación sobre la duración de los trabajos genera incertidumbre y molestia en las familias, quienes no saben cuándo podrán contar con el servicio en sus viviendas.
A decir de los afectados, la suspensión ha impactado a varias comunidades rurales dependientes del sistema El Tule, quienes no reciben de otra forma el líquido durante las labores de mantenimiento.
Lo que más ha indignado a los vecinos es que, pese a tratarse de un problema recurrente en el sistema, el ayuntamiento no ha dispuesto el envío de pipas para abastecer a las familias mientras se restablece el servicio. Esta omisión, denuncian, los obliga a comprar agua a particulares o a recorrer largas distancias para conseguir el líquido, situación que afecta principalmente a personas de escasos recursos y adultos mayores. Ante la falta de respuestas, se organizan para exigir al gobierno local que informe con claridad los plazos de reparación, y garantice el abasto mediante pipas. Consideran que la opacidad y nula previsión en estos cortes recurrentes reflejan grave falta de compromiso.
