

De la redacción
El Buen Tono
La tensión en Medio Oriente continúa en aumento. Este sábado, Irán instó a la población a evacuar varios puertos estratégicos en Emiratos Árabes Unidos, incluido el de Puerto de Jebel Ali, el más activo de la región, en medio de la guerra que mantiene con Estados Unidos y Israel.
El gobierno iraní aseguró, sin presentar pruebas, que fuerzas estadounidenses utilizaron instalaciones portuarias en territorio emiratí para lanzar ataques contra la isla de Isla de Kharg, donde se encuentra la principal terminal de exportación petrolera del país. Según Teherán, las operaciones se habrían realizado desde zonas cercanas a Dubái y desde Ras Al‑Khaimah.
Horas después de la advertencia, no se reportaban ataques directos contra los puertos de Jebel Ali ni contra el Puerto Khalifa. Sin embargo, restos de un dron iraní interceptado impactaron una instalación petrolera en Fujairah, lo que provocó un incendio en la zona portuaria.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que su país intentará evitar ataques en áreas pobladas, pero advirtió que responderá si continúan las agresiones contra instalaciones energéticas iraníes. Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos indicó que no tenía comentarios sobre las acusaciones.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que fuerzas de su país destruyeron instalaciones militares en una isla clave para la red petrolera iraní y advirtió que la infraestructura energética de la república islámica podría ser el próximo objetivo si se bloquea el paso de buques por el Estrecho de Ormuz, una ruta por la que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Ante la creciente preocupación internacional por el suministro energético, Trump expresó que espera que países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido envíen buques de guerra para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho.
La escalada también se reflejó en Bagdad, donde un misil impactó un helipuerto dentro del complejo de la Embajada de Estados Unidos en Bagdad. Hasta ahora ninguna organización se ha atribuido el ataque.
Mientras tanto, el conflicto regional continúa agravando la crisis humanitaria en Líbano, donde cientos de personas han muerto y cientos de miles han sido desplazadas tras nuevos bombardeos de Israel contra combatientes de Hezbollah respaldados por Irán.
