

De la redacción
El Buen Tono
La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) evalúa modificar sus normas para impedir que el presidente Donald Trump y otros funcionarios del gobierno de Estados Unidos participen en grandes eventos deportivos internacionales, incluyendo los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y la Copa del Mundo que se celebrará este verano en Estados Unidos, México y Canadá.
La propuesta surge en el contexto del prolongado impago de Estados Unidos a sus cuotas anuales a la AMA, una medida de protesta bipartidista por la gestión de la agencia en casos como el de nadadores chinos y otros incidentes relacionados con dopaje. Aunque la norma aún no se ha adoptado, contempla sanciones que podrían excluir a representantes gubernamentales de eventos clave si no cumplen con sus aportaciones.
Expertos cuestionan la efectividad de esta medida. Según Rahul Gupta, exfuncionario de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, la capacidad de una organización como la AMA para impedir la asistencia de un presidente a un evento dentro de su propio país es limitada y difícil de hacer cumplir.
La AMA asegura que la medida tiene un carácter simbólico y que, de aprobarse, no afectaría retroactivamente ni la Copa del Mundo ni los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. Aun así, la agencia busca fortalecer su posición para garantizar financiamiento y salvaguardar la competencia limpia, mientras Estados Unidos continúa solicitando auditorías independientes y mayor transparencia en el manejo de recursos.
