

De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- La falta de control en el área de Comercio del ayuntamiento derivó en un hecho grave: una comerciante con ocho meses de embarazo fue golpeada durante una riña con una inspectora municipal en las inmediaciones del mercado Venustiano Carranza, conocido como mercado de flores. La víctima, Victoria Polet “N”, presentó una denuncia ante la fiscalía regional del XV Distrito en Orizaba, donde señaló que durante el altercado recibió varios golpes por parte de personal del área de Comercio.
De acuerdo con locatarios del mercado, la agresión pudo evitarse, pues desde hace al menos 20 días habían advertido a la Coordinación de Comercio sobre el comportamiento de la supervisora Swamy Margarita, a quien acusan de hostigamiento, amenazas y provocaciones constantes.
Sin embargo, señalaron que el coordinador de Comercio, Rey David Mejía Pliego, ignoró las advertencias y minimizó el problema. Cuando una comerciante acudió a denunciar el acoso, el funcionario respondió que “eso parece un chisme de viejas argüenderas”, desestimando la situación. Los comerciantes aseguraron que desde la llegada de la supervisora el ambiente en el mercado se volvió tenso. “Tenemos miedo porque somos personas de trabajo, varias generaciones hemos estado aquí. Desde que llegó nos amenaza, nos graba con su celular, desacomoda nuestros arreglos y busca provocarnos”, denunciaron.
Una de las afectadas, identificada como Miriam, relató que la funcionaria llegó incluso a grabar a sus hijos menores dentro de su local, lo que consideró un acto de intimidación. El conflicto que derivó en la agresión ocurrió el domingo 15 de marzo, cuando la inspectora intervino en un asunto de tránsito e intentó ordenar el arrastre de un vehículo con grúa, pese a que esa atribución corresponde a la Policía Vial.
Elementos de Tránsito que acudieron al sitio indicaron que la falta sólo ameritaba una multa; sin embargo, la funcionaria insistió en el retiro del vehículo, lo que provocó un enfrentamiento que terminó en golpes. Para los locatarios, el hecho refleja la irresponsabilidad del ayuntamiento, que ignoró las denuncias durante semanas hasta que el conflicto escaló y terminó con una mujer embarazada golpeada y una denuncia penal en curso.
