

Agencias
EU.- Un incendio a bordo del portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford (CVN-78) se extendió por más de 30 horas, obligando a la tripulación a enfrentar condiciones extremas en medio de un despliegue militar prolongado. De acuerdo con marineros y fuentes militares, el siniestro inició en la lavandería principal del buque y se propagó rápidamente a través del sistema de ventilación.
Tras sofocar las llamas, más de 600 marineros quedaron sin sus áreas de descanso, por lo que han tenido que dormir en el suelo o sobre mesas improvisadas. Además, al menos dos elementos resultaron lesionados —aunque sin riesgo de vida— y decenas más presentaron síntomas por inhalación de humo, evidenciando el impacto del incidente en la tripulación.
El portaaviones, que transporta a unos 4 mil 500 marineros y pilotos, se encuentra en su décimo mes de despliegue, un periodo que podría extenderse hasta un año completo, superando ampliamente la duración habitual de este tipo de misiones. Actualmente participa en operaciones vinculadas a la estrategia militar del presidente Donald Trump en Medio Oriente, en el contexto del conflicto con Irán.
Pese al incendio, el Comando Central de Estados Unidos aseguró que el buque continúa en operación y no sufrió daños en su sistema de propulsión. Sin embargo, el incidente se suma a una serie de problemas técnicos y de mantenimiento que han afectado al Ford, considerado el portaaviones más moderno de la flota estadounidense.
Especialistas advierten que los despliegues prolongados generan un desgaste significativo tanto en la embarcación como en su tripulación, lo que podría comprometer su rendimiento operativo. Ante este panorama, el Pentágono evalúa relevar al Ford con el portaaviones USS George H.W. Bush (CVN-77) en las próximas semanas.
