

Agencias
Oriente Medio.- En medio de la creciente tensión internacional, Irán ha endurecido el control en el estrecho de Ormuz, permitiendo el tránsito únicamente a embarcaciones vinculadas con países aliados o con relaciones estratégicas, mientras mantiene bloqueado al resto.
Reportes del sector naviero indican que buques provenientes de naciones como India, Pakistán, Grecia y especialmente China han logrado cruzar esta vía marítima, en muchos casos tras modificar sus rutas o incluso pagar tarifas millonarias para garantizar un paso seguro. En contraste, otras embarcaciones permanecen varadas o evitan la zona ante el riesgo de ataques.
Analistas señalan que Teherán está priorizando el tránsito de barcos que mantienen comercio directo con su economía, particularmente con China, uno de sus principales compradores de petróleo, lo que evidencia un uso estratégico del estrecho para presionar a sus adversarios y mantener influencia regional.
El flujo marítimo en esta ruta —por donde normalmente pasa cerca del 20% del petróleo mundial— ha caído drásticamente desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel, dejando miles de buques detenidos y generando incertidumbre en los mercados energéticos.
Especialistas advierten que este control selectivo del paso podría agravar la crisis global, al condicionar el suministro de energía y favorecer únicamente a países con vínculos cercanos a Irán.
