

Agencias
México.- Erick Portillo, originario de Cuauhtémoc, Chihuahua, hizo historia al conquistar la medalla de plata en salto de altura en el Campeonato Mundial de Atletismo en Torun, Polonia, logrando el mejor resultado de México en esta disciplina. Desde pequeño, Portillo destacaba en su escuela al saltar incluso hasta ramas, un indicio de su talento natural que lo llevó a perseguir el atletismo profesional.
En la zona mixta del Arena de Torun, el atleta apareció con la camiseta y pantalón negros, con los colores de México en el pecho y la mochila que la organización del Mundial entrega a los competidores, pero sin una bandera ni insignias visibles. Nada de eso disminuyó su alegría: su sonrisa mostraba la satisfacción de haber alcanzado un logro histórico para su país.
La medalla de Portillo no solo representa un triunfo deportivo, sino también un ejemplo de perseverancia: antes de llegar al estrellato, vivía literalmente debajo de las gradas del estadio, entrenando con pocos recursos pero con un sueño enorme. Su historia inspira a miles de jóvenes mexicanos que buscan superar adversidades y alcanzar sus metas a fuerza de talento y disciplina.
