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De la Redacción
El Buen Tono

Río Blanco.- Lo que alguna vez operó como un pilar de la salud regional en la zona de las Altas Montañas se ha convertido, bajo la mirada pasiva de las autoridades, en una postal del deterioro institucional. El Hospital Regional del IMSS – Bienestar Río Blanco es el espejo de una negligencia que las administraciones han normalizado como si fuera un destino ineludible, denunciaron usuarios.
Señalaron que la infraestructura del nosocomio muestra el fracaso administrativo, con una imagen de camas forradas con bolsas de plástico como un recurso improvisado ante la falta de insumos básicos, mientras en las áreas comunes se refleja la falta de mantenimiento. Estas carencias no son sólo un síntoma de descuido, sino la evidencia de que el presupuesto público no ha llegado a donde debe.
“El personal sigue dando la cara, eso hay que reconocerlo, pero el edificio se está cayendo. No hay cómo atender con dignidad si ni siquiera las camas están en condiciones”, señalaron usuarios.
Lamentaron que un hospital tan importante para la región presente deficiencias visibles, las cuales no son nuevas y se han venido arrastrando por años, y aunque recurrentemente se han evidenciado esas carencias, la realidad es que no se ha dado un mantenimiento integral al nosocomio.
El contraste resulta más evidente si se considera que este nosocomio fue, durante décadas, el centro de referencia obligado para decenas de municipios serranos. Ahora los usuarios que lo recorren señalaron que la sensación de abandono es generalizada, pues hay filtraciones en los techos, paredes con manchas de humedad, mobiliario obsoleto y áreas de espera que carecen de las condiciones mínimas de salubridad, coincidiendo en que la situación no sólo vulnera su derecho a la salud, sino que convierte cada visita en un acto de resignación.
Fuentes internas del hospital, señalaron que la falta de recursos ha llevado al límite la operatividad del centro, pues deben trabajar con lo poco que se tiene, incluso el mismo personal ha tenido que reparar equipos con sus propios medios o gestionar entre compañeros insumos que no llegan, mientras que la demanda no disminuye, pero la infraestructura se desmorona.  

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