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AGENCIA

Inglaterra.- En un hecho histórico para la Iglesia anglicana, Sarah Mullally fue investida como la primera mujer en ocupar el cargo de arzobispa de Canterbury, máxima autoridad espiritual de la Iglesia de Inglaterra y líder de más de 85 millones de fieles en todo el mundo.

La ceremonia se llevó a cabo en la Catedral de Canterbury, donde Mullally asumió formalmente su ministerio ante cerca de 2 mil invitados, entre ellos el príncipe Guillermo de Gales y su esposa, Catalina de Gales, así como líderes religiosos de distintas partes del mundo.

“Al comenzar hoy mi ministerio como arzobispa de Canterbury, le digo una vez más a Dios: Aquí estoy”, expresó durante su investidura.

Con 62 años, Mullally asume el cargo tras la salida de Justin Welby, quien destacó su trayectoria y la describió como una figura de profunda fe, compasión y liderazgo.

Antes de su carrera religiosa, Mullally se desempeñó como enfermera y llegó a ser jefa de enfermería del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, lo que le otorga una experiencia poco común en ámbitos sociales y administrativos.

Fue ordenada sacerdotisa en 2001 y en 2015 se convirtió en obispa, ocupando posteriormente el cargo de Obispa de Londres, uno de los puestos más relevantes dentro de la jerarquía anglicana.

Su nombramiento representa un cambio sin precedentes en una institución con más de cinco siglos de tradición liderada exclusivamente por hombres. El cargo de arzobispo de Canterbury, establecido en el siglo VI, nunca había sido ocupado por una mujer.

El anuncio fue celebrado por sectores que impulsan la inclusión y la igualdad dentro de la Iglesia, aunque también ha generado reservas entre grupos conservadores.

La arzobispa de Canterbury no solo encabeza la Iglesia de Inglaterra, sino que también es la figura espiritual de la Comunión Anglicana a nivel global, con presencia en más de 165 países.

El liderazgo de Mullally marca un momento clave en la evolución de la Iglesia anglicana, que busca adaptarse a los desafíos contemporáneos y fortalecer su vínculo con nuevas generaciones.

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