

De la redacción
El Buen Tono
El ministro de Exteriores de Serguéi Lavrov negó este jueves que Rusia esté proporcionando información de inteligencia a Irán para atacar intereses de Estados Unidos, en respuesta a los señalamientos realizados durante la reunión del G7 en Francia.
Las declaraciones surgen luego de que Kaja Kallas afirmara que Moscú estaría apoyando a Irán no solo con drones, sino también con inteligencia para dirigir ataques contra objetivos estadounidenses y países vecinos.
Lavrov reconoció que existen relaciones estrechas con Irán, incluyendo acuerdos en materia de armamento, pero rechazó categóricamente las acusaciones de colaboración en inteligencia militar. “No podemos aceptar esas afirmaciones”, sostuvo en una entrevista difundida por la televisión pública francesa.
Durante el encuentro internacional, Kallas pidió a Estados Unidos ejercer presión sobre Rusia, tanto para avanzar hacia un acuerdo en la guerra con Ucrania como para frenar el respaldo a Irán en el ámbito militar.
El canciller ruso defendió que los ataques contra Irán representan una violación del derecho internacional, subrayando que su país respalda ese principio por encima de alianzas estratégicas. Asimismo, negó que las operaciones militares rusas estén dirigidas a civiles, asegurando que los objetivos están vinculados a fuerzas ucranianas.
En el plano político, Lavrov también lanzó críticas contra Ursula von der Leyen y Mark Rutte, a quienes acusó de obstaculizar un posible acercamiento entre Vladimir Putin y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la cumbre celebrada en Alaska en agosto de 2025.
Las tensiones diplomáticas reflejan un escenario internacional cada vez más complejo, marcado por acusaciones cruzadas y posturas enfrentadas entre las principales potencias.
