

De la redacción
El Buen Tono
Nogales, Ver.— Lo que pretendía ser un escaparate turístico terminó por evidenciar desorganización, desinterés ciudadano y una administración desconectada de la realidad. La inauguración del festival de la laguna “Pato Fest”, en el marco de las vacaciones de Semana Santa, no solo registró baja afluencia —con asistentes que lo calificaron como “aburrido”—, sino que además dejó en ridículo al propio alcalde, Libni Zuriel de la Cruz, al demostrar desconocimiento básico de la región.
Durante su intervención, el edil aseguró que Baldemero Montiel Estévez gobierna el municipio de Maltrata, cuando en realidad es presidente municipal de Mariano Escobedo, error que no pasó desapercibido y que exhibió improvisación en un evento que buscaba posicionar al municipio.
Mientras el gobierno municipal intenta proyectar una imagen festiva, en las calles la percepción es otra. Habitantes manifestaron su inconformidad ante el abandono en infraestructura básica: vialidades deterioradas, falta de alumbrado público y deficiencias en servicios como el agua. Para muchos, resulta incongruente que se destinen recursos a eventos que —lejos de detonar desarrollo— fomentan el consumo de alcohol y generan poco interés.
